Quienes acudan en los próximos dieciocho meses al Museo de Historia Natural de Los Angeles, en Estados Unidos, tendrán la oportunidad de visitar una exposición única, con un Tyrannosaurus Rex como protagonista.
Un equipo de paleontólogos descubrió el fósil de este dinosaurio, un ejemplar de Tyrannosaurus rex de unos 13 años de edad y que habitó en la Tierra hace 66 millones de años; al que uno de sus descubridores puso por nombre Thomas, en homenaje a su hermano.
Los restos fueron llevados al museo angelino, donde el público visitante podrá ver en directo el complejo trabajo por parte de los paleontólogos para preparar y ensamblar el esqueleto del T-rex.
En lugar de recrear los típicos laboratorios polvorientos del museo, el estudio de diseño Hodgetts and Fung ha creado unos laboratorios que parecen uno de los de la NASA. Dos cabinas herméticas con ventanas, permiten ver a los investigadores trabajando mientras, por ejemplo, retiran la tierra y piedras que rodean a los huesos. Actualmente, han desenterrado un 70% de sus huesos. El esqueleto de Tyrannosaurus Rex más completo y mejor preservado, con el 90% de sus huesos, se encuentra expuesto en el Museo Field de Chicago.
Una vez esté completamente ensamblado, el esqueleto de Thomas será la principal atracción de las salas dedicadas a los dinosaurios del museo, que serán reabiertas en el año 2010, cuando finalice el costoso proceso de restauración del edificio histórico que alberga al museo, construido en 1913.
Leído en: LA Times.